Cómo escribir un buen título

Hace 20 años estaba sentado en clases de redacción en la universidad. Era la tercera ocasión en menos de dos semanas que el profesor mostraba un detallado análisis de cómo titular una nota periodística.

En ese momento, mi juventud no me dejó comprender cómo era posible desmenuzar tan detalladamente el título de una nota periodística.

Palabras, sentido, entonación y finalidad eran algunos de los aspectos que se consideran para tener un buen título.

Pantallero estrellero

Veinte años después, comprendo que escribir un buen título es la base de un buen artículo.

No necesitas ser periodista o escritor de profesión, para ofrecer a tus lectores un título potente, claro y atrayente.

El título es tan importante como el resto del artículo

El titular es la primera impresión, el primer acercamiento que tiene tu lector. Sólo tienes una oportunidad de atraer su atención.

Por eso es tan importante el titular.

Todos los titulares tienen que provocar entre los lectores una sóla pregunta ¿Estoy intereado en seguir leyendo? La respuesta tiene que ser que sí.

Por eso te ofrezo algunos tips que he aprendido durante estos años.

Un gran titular tiene los mismos elementos siempre

Un buen titular “vende” tu artículo en pocas palabras.

Su corazón está en un verbo conjugado. Si no tiene un verbo, no es un titular, es un letrero.

Un buen titular entrega el contexto necesario para saber de qué se trata el artículo.

Un buen título resume la esencia del artículo completo. Un buen subtítulo resume claramente qué se contará en los párrafos siguientes.

Ten en cuenta estas consideraciones al escribir un titular

Se directo. Los títulares ambiguos generan muchas preguntas o dudas. Recuerda que la única pregunta que debe formular el lector es ¿Estoy intereado en seguir leyendo?

Usa palabras sencillas. Evita jerga excluyente, términos rebuscados y figuras poéticas para el titular. Utiliza lenguaje común y corriente bien escrito. Usa palabras que las personas entiendan y estén familizaradas.

Focaliza lo más interesante del artículo. Asegúrate que el título haga referencia al corazón mismo del texto.

Cumple la promesa del titular. Es decir, responde a la pregunta esencial. Evita que las personas se arrepientan de leer tu texto. Un buen titular genera expectativas acerca de su contenido. Asegúrate que reciban lo que esperan.

Una manera sencilla de escribir un buen titular es formularte estas preguntas:

Preguntas a formular cuando escribas un titular

¿El titular es claro?

¿El titular especifia el tema del artículo?

¿Cumple con las expectivas que tiene la gente?

¿El titular genera o puede provocar confusion?

Las tres primeras son un Sí. La cuarta, es un No. En ambos casos la repuesta debe ser rotunda sin dejo de duda.

Evita estas prácticas al crear un titular

Lo básico: No escribas con letras mayusculas. Tampoco el titular puede ser un enlace. No utilices malas palabras o groserías (aúnque quieras hacerlo divertido).

Un titular es atrayente, pero no promete algo falso.

No infles los títulos, es decir, no exageres para atraer la atención. El título es el reflejo de la información que vas a entregar.

No ofrezcas titulos muy emocionales para incentivar el click. Se real con la informacion que ofreces.

Lo poético o las ironías en el título son difíciles de comprender o aceptar por las personas. Evítalos.

No uses preguntas obvias para el titular. Formula preguntas que respondes en el desarrollo del artículo.

No titules con juicios de valor. Las opiniones van más abajo y deben tener un sustento bibliográfico o de fuentes calificadas.

Resumen

Un buen título cumple con las expectativas del lector, es atrayente, incita a la lectura y cumple con lo que promete.

Un título efectivo utiliza palabras sencillas, resume la esencia del artículo y ofrece una ventana para que las personas avancen en la lectura.

Si te gustó este artículo y estás interesado en conocer las novedades de este sitio, puedes suscribirte directamente a Hitonorte. Sólo tienes que ingresar tu email acá.

Los nuevos perfiles de los consumidores chilenos

Sitio chileno que ofrece la mejor Experiencia de Consumo en Línea

El consumidor chileno ha cambiado debido a varios factores, principalmente el aumento del poder adquisitivo y el acceso al crédito.

Ya existen algunas tendencias que indican que clasificar al consumidor chilenos desde los perfiles socioeconómicos no permiten cubrir de buena manera todo el espectro de los consumidores chilenos.

La clasificación socioeconómica responde algunos aspectos, pero no todos.
Un estudio más amplio que abarca las motivaciones del consumidor y su personalidad, corresponde al sistema 4C, Cross Cultural Consumer Characterisation (Tirado, 2011). Al analizar estas características, se puede enfocar las estrategias para el posicionamiento de las marcas.

Los perfiles son:

  • Reformador: Personas intelectuales orientados al arte y al medioambiente. Buscan la innovación y son poco pretenciosos.
  • Explorador: Interesados en conocer, descubrir nuevas ideas y experiencias.
  • Simulador: Materialistas, Ambiciosos y consumistas. Buscan lucir exitosos.
  • Disconforme: Viven en descontento. Interesados en rebelarse y buscan vías de escape a su realidad.
  • Resignado: Buscan seguridad y economía. No quieren grandes cambios y viven en austeridad.
  • Exitoso: Organizados y seguros de sí mismos. Orientados a las metas. Competitivo y estresado.
  • Integrado: Viven en la rutina y lo cotidiano. Prefieren marcas grandes y conocidas.

Estos perfiles responden a un profundo análisis de las motivaciones de las personas y buscan comprender el comportamiento de las personas desde la perspectiva de la psicología.

Tres claves para teletrabajar de forma eficaz

Comparto este articulo de Harvard Business Review en español. El enlace original ya no está activo, por lo que replico la información sobre el teletrabajo.

Se destacan tres recomendaciones para lograr el éxito en esta modalidad:

  1. Tener un horario
  2. Tener una estructura de trabajo
  3. Poner límites a su trabajo y su relación con los demás.

Tenga una estructura de trabajo

Sin tener que desplazarse cada día. Sin reuniones espontáneas. Sin código de vestimenta. El teletrabajo puede parecer un sueño, hasta que las obligaciones personales se interponen en el camino. Estas distracciones son fáciles de ignorar en una oficina, pero en casa puede ser difícil establecer un límite entre el tiempo personal y el profesional.
Piense en cuando está trabajando en un proyecto y recibe una llamada de un amigo. Sabe que necesita terminar el trabajo, pero le parece grosero no hablar con él cuando técnicamente podría hacerlo. O piense en cuando está planificando su lista de tareas diarias, pero también necesita decidir cuándo encajará sus compromisos personales. Dedicar tiempo para hacer algunas coladas al mediodía puede parecer una tarea rápida, hasta que se vea recuperando ese tiempo perdido por la noche. Al final, nunca está del todo claro cuando uno realmente está “conectado” o “desconectado”.
Como alguien que ha trabajado desde casa durante 12 años y ha sido coach de gestión del tiempo para trabajadores en remoto, he visto y experimentado lo bueno, lo malo y lo feo. Descubrí que los trabajadores en remoto más centrados y efectivos establecen límites para sí mismos para poder realizar su trabajo.
Estos son algunos consejos sobre como hacer que el teletrabajo sea más productivo y satisfactorio, ya sea su forma de trabajo habitual o un día ocasional de trabajar desde casa.

Establezca un horario de trabajo

Se puede maximizar la efectividad del tiempo en casa si se configura de manera diferente a un día de trabajo típico. Por ejemplo, si trabaja desde su casa solo un día a la semana o en alguna ocasión, conviértalo en un día sin reuniones. Si no puede evitar completamente las reuniones, reserve al menos medio día para el trabajo que requiera concentración. Elija la hora que mejor se adapte a usted, según las reuniones requeridas y sus niveles de energía.
Luego defina uno o dos elementos claves que desea lograr durante este tiempo. Podrían ser tareas que requieran una hora o más de atención ininterrumpida, o podrían ser elementos que simplemente requieran un pensamiento más creativo y estratégico de lo que se pueda lograr en el entorno de la oficina. También resulta útil cerrar el correo electrónico durante este período, o al menos mantenerse alejado durante una hora a la vez. Avise a sus compañeros de las horas en las que se desconectará, para que no les sorprenda cualquier respuesta retrasada.

Ponga límites a los demás

Para que sus esfuerzos se mantengan, tenga en cuenta a las personas que podrían ver sus días de teletrabajo como días en los que simplemente está en casa. Explique a amigos, familiares y otros conocidos que los días que teletrabaja no son oportunidades para actividades no relacionadas con el trabajo. Por ejemplo, si está en casa con su cónyuge, dígale: “Voy a estar conectada desde las 8:00 hasta las 17:00. Estaré encantada de hablar durante la comida, pero aparte de eso estaré ocupada”. Normalmente, cuando establece expectativas y las cumple (por ejemplo, desconectándose realmente a las 17:00), los demás entenderán sus límites en lugar de dar por hecho que está disponible. (También recomiendo tener un lugar donde puede aislarse de cualquiera que pueda estar en casa, como un despacho o un dormitorio donde pueda cerrar la puerta y quedarse fuera de su vista).
En situaciones en las que podría recibir visitas inesperadas, deberá ser diplomático. Si aparece un vecino, manténgase abierto para conversar durante unos minutos, tal como lo haría con un compañero que pasa por su escritorio. Pero no sugiera que entre a tomar un café o charlar. En su lugar, emplee una salida elegante como: “Ha sido maravilloso hablar con usted, pero tengo trabajo que debo terminar”, y después establezca un horario para reunirse después de horas o en fin de semana. O bien, si su arrendador le dice que quiere pasarse para hacer algunas reparaciones, propóngale una hora o un día que le resulte más conveniente a usted en lugar de dejar que él tome la iniciativa.
Si necesita realizar solicitudes no relacionadas con el trabajo durante el día, fije las expectativas de cuánto tiempo tendrá para dedicarle, en función del horario que tiene en la oficina. Por ejemplo, si su familia le pide que haga recados, estime cuánto podría hacer durante la hora de la comida, y comprométase solo a eso. Por ejemplo, diga: “Podré recoger la ropa de la tintorería y comprar leche durante la hora de comer, pero no tendré tiempo para hacer una compra completa hasta después del trabajo”. O descomponga los recados en encargos más pequeños, como: “Hoy puedo dejar el coche en el taller, pero no llegaré a llamar sobre la cuestión del seguro de salud hasta mañana”.
Cuando comunique sus límites, no tiene por qué hacerlo con tono de disculpa. Expóngalos de manera factual, muestre el mismo respeto por su tiempo de teletrabajo que el que tendría si estuviera en la oficina. A medida que se comunique y viva de acuerdo con estas expectativas, otras personas empezarán a asumirlas, y se encontrará teniendo más tiempo para el trabajo concentrado.