Mejora la concentración y aumenta tu eficacia

Cada día se hace más difícil mantener la concentración en una tarea específica porque vivimos inmersos en una sociedad que privilegia el flujo de información sin control.

Recibimos información por múltiples vías y cada una de ellas pide nuestra atención inmediata.

Las oportunidades para interrumpir nuestra concentración son múltiples. Puede ser Instagram, la televisión, las notificaciones del teléfono móvil, un nuevo email o una llamada telefónica. Cada una de ellas tienen el potencial de distraernos.

Cuando llega un nuevo email a la bandeja de entrada es una invitación a perder la concentración.

La falta de concentración afecta tu vida personal

La falta de concentración afecta nuestro trabajo, pero también nos daña en temas personales. Ejemplo:  mantener una conversación entre amigos.

Es muy posible que en más de una ocasión estuviste conversando, pero al mismo tiempo pensando en un tema ajeno, lejano y ausente del lugar físico donde estabas.

Estar ausente en una conversación es un signo más de la falta de concentración que todos estamos sufriendo actualmente y también es una actitud que daña la relación de amistad o el contacto con tus seres queridos.

No hay nada más desmotivador cuando tu interlocutor está ausente de la conversación.

Tener la mente saturada de notificaciones implica un riesgo directo a la falta de concentración.

¿A que nos arriesgamos cuando tenemos poca concentración?

Una mente saturada no puede establecer prioridades claras en el trabajo y en la vida personal.

Lo que todos buscamos es cumplir con nuestros objetivos diarios. Para eso necesitamos tener claras las prioridades y para eso, requerimos concentrarnos. 

Necesitamos focalizarnos en lo importante y alejarnos de lo superfluo.

Es difícil, pero no imposible. 

Photo by Marek on Pexels.com

¿Cómo mejoramos la concentración?

Para tomar control de nuestro trabajo, necesitamos fomentar la concentración durante el día.

Una manera de aumentar la concentración es vigilar los “imputs”, es decir: Controla el flujo de información que recibes diariamente desde el computador, teléfonos móviles, tablets, la televisión y la radio. 

No necesitamos las notificaciones de cada mensaje, actualización de estatus, mail o llamado que recibas.

Otra recomendación: Conjuga las solicitudes de otras personas con las tareas prioritarias del día. Tienes que estar consciente que no todos los pedidos de los compañeros de trabajos son más importantes que tus tareas principales. Busca un equilibrio y jerarquiza. Enfócate en lo que es importante. Tienes que crear un lugar especial entre las prioridades tuyas y de los demás.

La falta de concentración aumenta la carga de trabajo

Las redes sociales no son parte del trabajo: Luchas contra las distracciones de las redes sociales y la televisión. Esta es una decisión activa. Tienen que trabajar en evitar las redes sociales como foco de desconcentración. Por lo general, aportan poco a tu trabajo diario.

Perder la concentración es un circulo vicioso: pierdes la concentración y tu trabajo se pone lento y vas atrasando en fechas y cumplimiento. El trabajo acumulado impide concentrarte en lo importante. Entras en una espiral de lo urgente, de apagar incendios, de andar de carrera en carrera para cumplir con los plazos. 

La falta de concentración te empuja a atrasarte y con ello, la calidad de tu trabajo empeora.

Si nos concentramos, rendiremos más

La concentración es un hábito que debemos desarrollar.

Concentrarse es el secreto para ser eficaz, es decir, hacer el trabajo de buena manera en el momento preciso.

La concentración implica tranquilidad. Implica trabajar en las tareas adecuadas en el momento y de la manera correcta. Esa es la clave para tener resultados excepcionales en el trabajo.

Concentrase hace el trabajo más ágil. Sale más rápido e incluso luce como si fuese más fácil de lo que parece.

La concentración es un hábito que debemos practicar en forma consciente

Concentrarse es un hábito que se practica y que se mejora con el tiempo. Pero para ello es necesario tomar decisiones.

Por ejemplo, practicar la concentración plena o el mindfullnes. 

Existe todo un universo asociado al mindfullnes. Técnicas, libros, recomendaciones y hábitos que te ayudarán a llegar a una concentración plena.

El secreto de leer

Leer es un hábito que incentiva la concentración.

Es una manera sencilla y a la mano de todos para practicar la concentración.

Leer un libro invita a un momento de tranquilidad y a comprender una historia, un conjunto de ideas que se van dando página a tras página. Leer es una manera de desarrollar nuestra capacidad para comprender ideas más extensas que un tweet o un video que dura sólo 24 horas en Instagram.

Leer, invita a la imaginación, a inferir información, desarrollar ideas y contrastar opiniones. 

Leer es un acto personal y solitario que requiere de silencio, libre de interrupciones.

Es una manera de desconectarse y focalizarse en un solo punto.

Ya sea ficción, un reportaje o un ensayo, un libro es una manera de practicar la esquiva concentración que tenemos actualmente.

Leer es un acto que nos muestra cómo es estar concentrado en una tarea. Es el mejor ejemplo a lo cual debemos aspirar al momento de concentrarnos.

Para mejorar el hábito de la lectura, te recomiendo que:

  • Fija un horario para la lectura. Incluso agéndalo en tu calendario.
  • Como mínimo, reserva 10 minutos y ve avanzando en su duración.
  • Lee temas que te agraden. 
  • Busca un lugar cómodo y diferente al espacio de trabajo.

La concentración no es igual todo el día

Cada persona tiene un patrón de concentración. Algunos se concentran en la mañana, otros son seres nocturnos.

Sin embargo, en el horario de trabajo, existe una tendencia clara. La concentración en el trabajo es alta a primera hora y va descendiendo al avanzar la jornada. Luego del almuerzo hay una baja y luego vuelve a subir, pero nunca llega a la efectiva de la mañana.

Comprender este patrón, ayuda a organizar de mejor manera las actividades durante el día.

Lo más importante y lo que requiere concentración, hay que realizarlo temprano. Lo rutinario o actividad menos importante, después de almuerzo.

Además de las notificaciones, ¿Qué pone en riesgo la concentración?

  • La falta de sueño.
  • El café quita el sueño, pero no ayuda a la concentración.
  • Estar molesto o enojado, nos quita la atención en nuestras tareas.

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